La Esperanza de los Ascurra

La Esperanza de los Ascurra

Empezó como un bar con marcas madrileñas, pero pronto, gracias a su personalidad y la de sus comensales, adquirió su propia impronta. Cuenta la historia que su nombre se debe a la necesidad de mantener un apellido vivo. Don Ascurra tenía solo hijas mujeres, su única esperanza de mantener el apellido vijente fueron sus nietos, quienes le pusieron su nombre a unos de los bodegones más modernos y tradicionales de Buenos Aires. La gente llega para tomar un vermut en la barra y picar unos morrones, y se queda a cenar para disfrutar las gambas o una opción bien porteña. Y si no se quedan, vuelven, porque La esperanza de los Ascurra es como el club de barrio donde uno se junta con amigos.

pointAguirre 526 – Villa Crespo

imperdible

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